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viernes, 24 de diciembre de 2010

Evocaciones de la infancia (Muñecas del recuerdo)


La primera muñeca que recuerdo fue una que me regalaron en Navidad a finales de los 60´s. Venía toda vestida de blanco y en un porta bebé de juguete, vivíamos en ese tiempo en El Sásabe, Sonora, un pueblo que hace frontera con USA por el Estado de Arizona. El regalo llegó en la Noche Buena, me lo trajeron Julia y Ernesto Félix, un matrimonio mexico-americano que vivía en el Rancho Celaya situado del llamado otro lado, colindante con nuestro rancho situado en el lado mexicano.

La muñeca se parecía mucho a Julia pues era de piel blanca casi rosada y con el pelo negro, ondulado y corto. Sus ojos cafés de esos que se movían, si la acostaba uno se cerraban, si la sentaba o paraba se abrían, por tal motivo le puse Julia. Era de mis juguetes preferidos, si bien antes ya tenía algunas muñequitas éstas eran de segunda mano, así que Julia vino a ser la primera muñeca nueva que tuve y se convirtió en mi favorita.

También tuve un juego de muñecas de papel que me regalaron los gringos en ¨crismes¨ (Chritsmas), son de esas que venían en una caja y eran de papel grueso (casi cartón), tenían una base donde ponerlas y luego venían otras hojas de cartón donde traían los trajecitos y zapatitos, gorritos, bolsas y guantes para recortar. Así una podía estar cambiando a su gusto a las muñequitas, pero a mi me aburría mucho ponerles la misma ropa así que opté por hacer yo misma en un cuaderno diferentes vestidos, zapatos y gorros, los coloreaba, luego los recortaba, así extendí el guardarropa durante un buen tiempo. Ahora sé que las muñecas se llamaban Amy.

La navidad de 1970 me regalaron una muñequita negra, de las llamadas ¨Flatsy doll´s¨ pues son planas y se doblan como chicle, uno las puede sentar, parar, doblarle los brazos, las piernas y la cabecita. Aún conservo esa muñeca, es de pelo largo y negro, ojos negros y coquetos, ya no tengo el vestido y zapatitos con que venía, eran de color anaranjado fuerte, pero le adapté un sweater rosa que me regalaron en un baby shower hace algunos años y ahora esta vestidita. Buscando en internet encontré que el nombre de esta muñeca es Trixie pero la he llamado siempre ¨la negrita¨. Mi ¨negri¨ tiene inscrito en su espaldita que fue hecha en Hong Kong en 1969.

Recuerdo que en esos tiempos estábamos muy envueltos con las tradiciones navideñas al estilo norteamericano pues al estar en frontera con USA era más fácil que conociéramos a Santa Claus ¨santoclós¨ como le decíamos, ese viejo bonachón de pelo y barba blanca, lentes y traje rojo que poner atención al verdadero sentido de la Navidad. Esas noches de Navidad buscaba afanosamente en el cielo a ver si podía ver a Santa venir con su trineo con renos a dejarnos los regalos. El día 25 de Diciembre por la mañana siempre había fiesta en el Rancho ¨La Osa¨ situado del lado americano en El Sásabe Arizona. Ahí se quebraban piñatas, nos daban comida, dulces y juguetes. Todo era regalado, a los niños mexicanos con sus respectivos padres nos dejaban pasar sin pasaporte para poder festejarnos durante ese día. Nos regalaban juguetes tanto nuevos como usados, pero nosotros éramos muy felices esperando ese día durante todo un año. Ahora pienso que esos juguetes eran donados por instituciones o gente generosa cuya única retribución para ellos era ver nuestra sonrisa y alegría.

No puedo quejarme porque siempre tuvimos juguetes y viene a mi mente también una muñeca a la que le puse ¨pecosita¨ porque era blanca con pecas bien visibles en sus mejillas, el pelo café largo y ondulado, era de complexión regular pero sobresalía un vientre abultado que llamaba la atención pues venia con un trajecito de shorts y blusa y ésta se le levantaba de ese lugar alcanzándole a ver el ombligo. Hago un paréntesis aquí para relatarles un episodio sucedido respecto a esa muñeca. Mi padre Salvador acostumbraba ir de cacería cada cierto tiempo, por lo tanto tenía dos rifles en la casa, según tengo entendido eran calibre 22. Siempre los guardaba en la parte alta del ropero que teníamos pues mi madre siempre le aconsejaba que no los dejara a la mano de nosotros, pero él en sus prisas muchas veces los dejo en una esquina atrás de la puerta de la entrada a la habitación. Una tarde de tantas, hacía mucho calor y mi madre había ido a limpiar el corral a las gallinas, mis hermanos andaban jugando con pistolitas de agua y yo con mis muñecas. Me andaban molestando porque a cada paso que daban donde yo estaba aprovechaban y me las mojaban, yo estaba muy enojada y en una de esas, mi madre vino por algo a la casa, ya que el gallinero quedaba como a unos 300 metros de donde estábamos, yo le dije a ella lo que mis hermanos andaban haciendo y los regañó. Después yo entré a la casa, me recosté en la cama de mis padres y estiré mi brazo izquierdo donde me acomodé a todas mis muñecas para abrazarlas, en eso entró mi hermano Javier y desde donde estaba intentó por enésima vez mojarme a mis muñecas, yo estaba ya muy irritada y le grité improperios, entonces el de reojo vio uno de los rifles de mi padre, lo agarró apuntándome directo a la frente, fueron escasos segundos en el que yo vi el agujero negro del rifle hacia mí, pero en eso, le llamó más la atención el vientre abultado de ¨pecosita¨ y jaló del gatillo… fue un sonido que nunca olvidaré, estruendoso, agudo, directo. La bala atravesó el vientre de la muñeca, salió por la espalda de ella, agujeró las cobijas, el colchón, dañó resortes de la cama y fue a incrustarse en un ladrillo de la pared de la habitación.

Yo no daba crédito a lo que había pasado, vi la muñeca con tamaño hoyo donde antes había estado el vientre y empecé a llorar escandalosamente por ella, en mi mente infantil no alcanzaba a comprender que por unos instantes estuvo en peligro mi vida, salí corriendo con la muñeca hacia donde estaba mi madre gritándole, mis hermanos venían tras de mí, ella seguía afanosa barriendo, con la vista en el suelo iba y venía, sin voltear hacia nosotros dijo: ¨Ay muchachos ya les dije que dejen a la niña en paz, no le anden mojando sus muñecas¨ y entonces mi hermano Javier llorando, titiritando de miedo, balbuceo: ¨Esss.. que… yo no sabía que… el rifle… estaba…. cargado¨… mi madre nos contó que en ese momento sintió que la piel se le erizó y que los pelos se le pararon, cuando entonces volteo y vio a ¨pecosita¨ con la herida infringida. Obvio decir que mi padre siguió teniendo esos descuidos pero ya nunca más mis hermanos anduvieron agarrando sus rifles y la muñeca se convirtió en una especie de artículo de museo, pues a cada persona que nos visitaban les contaban la historia y me hacían ir por ella para enseñárselas. Mi hermano Javier durante mucho tiempo sufrió de nervios y lloraba al pensar que pudo haberme matado, pero mi madre se encargo de decirle que no había sido su culpa sino de la negligencia de mi padre al dejar un arma cargada al alcance de nosotros.

Cuando regresamos a Santa Ana, Sonora donde nací, fue en 1973. Ahí desfilaron otras muñecas, hubo una muñeca tipo Barbie pero grande, no sé de donde vino, pero solo estaba el cuerpo, de un material como de plástico pero solido y grueso, pienso que si hubieran golpeado a alguien con esa muñeca seguro lo desmayan. Yo le adapté la cabeza de Julia, pues para entonces el cuerpo de antaño ya le faltaba un brazo y una pierna, entre tantas mudanzas se me perdían partes de los juguetes. Así pues, me imaginaba que Julia había crecido y que ahora era una señorita. Le hice vestidos de tela y era una de mis muñecas preferidas, a mis amiguitas de entonces se les hacia extraña porque se veía esbelta, con el cuerpo color muy pálido, casi amarillo y la cara sonrosada de Julia.

También hubo una muñeca robusta, con el pelo rubio y largo, a la cual le quedaban los mamelucos de un bebe recién nacido. Tenía los ojos azules y con los labios rosados, sonriendo, donde se podían ver una dentadura blanca y perfecta, en sus mejillas unos hoyuelos y traía unos zapatitos blancos. Esta muñeca se me figuraba mucho a una compañera de clases de la primaria llamada Luly y de la cual, Elsa y yo escribíamos historietas, pero la diferencia es que la muñeca tenia bonito rostro y Luly se me hacia fea, quizás por lo peleonera que era con nosotras. También recuerdo una muñeca rubia parecida a Marilyn Monroe, con el cabello platinado.

Se me olvidaba decir que la mayoría de las muñecas que poseía estaban con el pelo siempre cortito, pues yo las pelaba pensando que les crecería el pelo, cada cierto tiempo les iba recortando las puntas o haciéndoles cortes en capas, si no tenían fleco yo se los hacía, o haciéndoles peinados en trenzas, chongos o cola de caballo, mientras lo tenían largo. Siempre me quedé esperando que les creciera, mis hermanos hacían mofa de mí pero yo les respondía que algún dia iban a ver que tendrían el pelo largo, ¡ vaya… lo que es la pureza infantil!

También estuvo en mis manos una muñequita Pielangeli, son de esas que son todas de plástico, las pestañas, el pelo, el traje, los calcetines y los zapatos, todo es de plástico, pero venían pintados de diferentes colores. La que yo tenía tenia el pelo rubio, traía un trajecito azul de donde destacaban unos coquetos calzoncitos con holanes en color azul y motitas blancas. Calcetines blancos y zapatos negros.

El último muñeco de mi infancia lo recibí en la Navidad de 1975. Mi madre llego la Noche Buena con él, una lonchera de metal, una raqueta y un juego de matatena con figuritas de metal. Es un muñeco imitación de los ¨Gerber baby¨, es rubio con los ojos azul verdes (aguamarina), estaba vestido con un calzoncito y camisa color blanco blanco y estampado verde. Le puse el nombre de René por un chico que me gustaba que era rubio con los ojos verdes mucho más grande que yo, pues ya rebasaba los 18 años de edad. René aun sigue a mi lado y cada que lo veo pienso en esa transición de niña a adolescente, pues a la siguiente Navidad ya no hubo juguetes ni en las siguientes, ya que me llamaban la atención las cosas de las chicas mas grandes.

Nunca tuve una muñeca de trapo ni una Barbie. Sólo las conocí a través de mis vecinas a quienes si les amanecían en Navidad y me las compartían. Mis padres no tenían los medios para comprarnos los juguetes de moda, pero yo era feliz con lo que podían darnos. Pero hubo una muñeca que me robó el corazón, se llamaba Fabiola y sólo la vi en los aparadores de la tienda ¨Novedades¨ de Santa Ana, Sonora. Durante dos Navidades pedía internamente que me amaneciera, nunca escribí una carta a Santa ni tampoco la pedí en Día de Reyes, creo que de antemano sabía que no estaba en los recursos de mis padres hacerme un regalo de esos. Fabiola venia con una carriola donde transportaba a un bebé, yo la recuerdo vestida de blanco pero cierto es que había más ediciones de ella. Me la pase muchas horas observándola a través del vidrio pues antes de las festividades decembrinas la sacaban en venta y destacaba entre los demás juguetes.

Esas son las evocaciones que me llegan en esta diciembre, ¡ bendita infancia cuantas vivencias, cuantas remembranzas!, pero lo que más me gusta es recordar a mi Madre cuando nos contaba cuentos e historias sobre la Navidad y aunque siempre vivimos muy de cerca las tradiciones al estilo de USA, ella se encargó de enseñarnos que el verdadero festejo era el nacimiento de Jesucristo.

Vicky E.Durán

Dic.2010

jueves, 9 de diciembre de 2010

Pensamiento a mi hermano Trinidad

Hermano significa:

Puente de unión en la sangre

Hoja distinta de un solo trébol

Página semejante de un mismo libro

Lazo invisible de los rasgos maternos

La genética de un padre ausente

El cariño compartido en el hogar

El nacimiento de un amor eterno

Beso constante y amoroso en la frente

Pertenencia infinita en árbol genealógico

Amor incondicional en la vida

Hermano es…

Mirar sus ojos y ver nuestra historia

En sus manos encontrar la fuerza

En su abrazo… su protección

En sus besos sentir los de la madre

Hermano es…

Pintar la sonrisa infantil compartida

Es no olvidar al niño del ayer

Hermano es…

Sentir como gotitas el amor de Dios.


Vicky E.Durán

Dic.2010

martes, 23 de noviembre de 2010

Como pluma en el aire...




Su nombre quedó
como pluma
suspendida en el aire...
Ella no llega aún,
en mi pensamiento
en mi alma
en mi corazón
y en mis ilusiones vive....
quizás nunca llegará
quizás mis brazos
vacíos permanecerán...
Ana Maryel
vive en mi sueños
creí acunarla ayer
y como nube se fué...
ella no llega aún
ella sigue como
pluma al viento
suspendida, volátil,
como nube,
somo sueño,
como ilusión,
como aire
en el mismo aire....


Vicky E.Durán
Enero 2009

sábado, 23 de octubre de 2010

Padre Luis


Pbro. Luis Velázquez Romero

04 Junio de 1953 - 24 de Octubre del 2005 `




Me miras desde tu fotografía, tu rostro apacible, en calma
tus ojos me observan...los siento vivos, apareces en mi mente
tal cual eras, recuerdo tu risa, tu forma de hablar, tu alegría,
tu chispa para hacernos sentir bién, tus divertidas prisas
tu abrazo, una frase optimista, una palmada amorosa
como diciendo: ¨Sigue adelante no desfallezcas¨
* * *
Me levanto de donde estoy camino lentamente hacia tí,
voy a encontrarme con el amigo, ahí ante una fría pared te encuentras,
es la misma foto de tu funeral, en blanco y negro,
me acerco ante tu rostro, te miro de cerca y en mi silencio
te hago unas preguntas: ¿es bonita la gloria? ¿ de qué color es?
¿ cómo es el rostro de Dios? ¿ y los ángeles son tan bellos?
* * *
Tu me sigues observando impávido... pero como que levemente
quieres sonreír ante estas interrogantes mías, tus ojos parecen
tener vida, me siguen a donde voy en este frío salón... ahí estás,
como signo de que exististe... de decirnos que los seres valiosos
si pasan por esta vida y nos dejan la semilla en nuestro corazón.
* * *
Padre amigo te siento cerca mío y te quiero confesar:
hoy después de dos años de tu partida, como nos sentimos
ante tu ausencia los seres que te amamos aquel día funesto,
al saber que la maldad humana, laceró tu cuerpo no tu alma,
pero dejó un vacío grande, insuperable, profundo, inaguantable...
tus hijos del Movimiento Familiar Cristiano y muchos más,
hermanos en Cristo, familiares, amigos y la comunidad,
experimentamos un gran sentimiento de orfandad,
nos sentiamos como ovejas desorientadas sin su pastor,
sin el amigo, sin el soldado de Cristo, sin el hermano,
sin tu amparo, sin tu presencia, sin ese gran ser humano.
* * *
Mi fé me dice que aceptaste tu muerte con dignidad,
con entrega, con amor, con sacrificio, con paz...
y que en ese momento que te sacrificaban, tu arma fue:
La Palabra de Dios!... las de ellos fueron balas de terror...
Sé que te abandonaste en Cristo, que te acunó entre sus brazos,
el mitigó tu dolor, ese dolor por la bajeza humana,
por la falta de valores, por el odio, por el rencor entre los hermanos,
porque tú querías sembrar más amor, seguir con tu misión
de arar la tierra seca de esos corazones duros, esas almas perdidas.
* * *
Gracias Padre Luis, por haber puesto unos cimientos fuertes
en la construcción del Reino de Dios, en un mundo mejor,
con tu testimonio, con tu pasión cristiana, con tu entusiasmo
por tu fuerza, sinceridad y fé inquebrantable
por pastorear almas infatigable,
tu amor y entrega es semilla de muchos hogares!
* * *
Tenías la valentía para vivir el cristianismo,
tu alegría contagiaba al anunciar el Reino de los Cielos...
nos cuestionabas ¿que estábamos haciendo nosotros para evangelizar?
tu hondo sentido de justicia y de verdad estaba presente en tu vida diaria
y como pastor de la Iglesia, duro crítico del poder y la corrupción,
los necesitados siempre fueron tu preocupación,
tu aguda sensibilidad social te hizo desear una sociedad mas justa,
mas humana, mas cristiana, mas plena de valores y amor,
tu voz se alzaba fuerte seguro del amor y escudo de Dios.
* * *
Sé que una paloma bella, diáfana, blanquísima, volaba, volaba,
tú... a tu grey amada dabas tu última mirada...
nos encargabas con tu Negrita, asi le llamabas,
tu virgencita adorada, de las cenizas fué rescatada,
Padre Luis ¡ Tú eres sacerdote para siempre !
¡ Mártir caído en la lucha contra la maldad humana !
¡ Ya hay pocos como tú !
¡ Por eso mi corazón de dolor... sangra !
* * *

Fecha de Ordenación: 15 de Agosto de 1988.
Hijo amoroso
Hijo de Dios
Amigo confidente
Hombre de fé
Sacerdote fervoroso
Fraterno con la gente
Hermano comprometido
Seguidor de Jesús
Mártir caído
Testimonio y Valor!
Soldado de Cristo
Apóstol alegre
Constructor del Reino de Dios
Valiente predicador del Evangelio
Crítico del Poder y la Corrupción
Osado en la verdad
¡ Auténtico reflejo de Jesús !
* * *
Algunas frases y mensajes del Padre Luis:
¨No me interesan los que están aquí, sino los que no están y como vamos a hacer para que vengan ¨ ( parte de sus Homilías al pueblo)
¨Sean valientes al predicar el Evangelio ¨
¨Si eso le pasó a él, que podemos esperar nosotros?¨ (refiriéndose a los tiempos que fué sacrificado Jesucristo por anunciar el evangelio)
¨Cuando me vaya esto tiene que continuar¨
¨Nunca deben separar la vida de la fé... por un lado la biblia, por otro el periódico ¨
¨No me ordenaron sólo para decir misas, sino para hablar con la verdad ¨
¨El MFC y las Comunidades Eclesiales de base son el futuro para mejores familias y personas¨
¡ Padre Luis... siempre estarás en nuestro corazón y en nuestra misión !
***
Vicky E.Durán
Octubre 2007
-
Nota: Lo recuerdo hoy 5 años después de su encuentro con el Padre Omnipotente.

jueves, 15 de julio de 2010

La llorona


Cuenta una leyenda mexicana
La llorona por las calles va llorando,
el amor por su caballero español
lamentaciones va derramando.

Vestida de blanco llora y llora,
aúlla en los tiempos de tormentas
llora a sus hijos muertos, perdón implora
silba el viento y el alma atormenta.

Llanto lleno de tristeza y sufrimientos
ha quedado en la historia por siempre
una mujer dolida en eternos lamentos
víctima de un amor en su mente.

Yo ahora soy esa llorona, la que gime,
solloza, sufre y se duele del amor esquivo,
La llorona con lágrimas incontenibles
la que ha quedado con el corazón cautivo.

La angustia se apodera de mi alma
y voy envuelta en mi misterio por las calles
un velo tenue envuelve mi triste cara
y mi amargura hace que mi boca calle.

En los ojos hundidos y tan oscuros
que muchas lágrimas han derramado,
unas pupilas negras reflejan corazón duro
en el lago de llanto que mi dolor ha inundado.

¨Ay, ay el amor de mis amores y esperanzas¨
lleva el viento que azota árboles y puertas,
¨Ay, ay ¨ lamento mudo lleno de nostalgia
un amor muere, una mujer yace muerta.

Vicky E.Durán
Nov.2008

martes, 8 de junio de 2010

Fronteras (Tercera parte)


Fronteras 3er. Capitulo ¨ Ann Marie y el Rancho Celaya¨

¨Cierro mis ojos y en mi mente puedo recorrer mis recuerdos de infancia… aparece aquella vereda que nos llevaba hacia ese rancho, el de los gringos, símbolo de un mundo desconocido, de la gran diferencia de clases sociales, razas, cultura y libertad¨

Ernesto y Julia Félix llegaron a hospedarse al Rancho Celaya. Era un matrimonio de ascendencia latina de entre 50 a 55 años de edad, el era alto, tez morena, robusto, de pelo entre cano, de aspecto muy serio, observador, pero siempre dirigiéndose con respeto. Ella era una mujer de piel muy blanca rosada, su pelo negro corto siempre bien peinado, era muy elegante, recuerdo sus vestidos muy coloridos y largos, con sandalias y bien maquillada a pesar de vivir en un lugar apartado. Ellos hablaban perfecto el idioma español y por lo tanto eso me gustaba pues así me enteraba de muchas cosas que platicaban con mis padres.

El estaba pensionado por invalidez, era veterano de guerra, (yo pensaba que había peleado en la Segunda Guerra Mundial pero haciendo cuentas pienso que fue de los que mandaron a la guerra de USA contra Corea), el caso es que nos contaban la historia que el había sido herido en combate y lo habían dado por muerto. Sin embargo un amigo abogó por el, diciéndoles a los que levantaban a heridos y muertos, que aún tenía signos vitales por lo tanto fue enviado al hospital donde le reconstruyeron gran parte del estomago, intestinos y le pusieron prótesis en una de las piernas que había perdido. Yo por mas que lo miraba nunca logré comprobar que tenia de plástico gran parte de su cuerpo, pero si veía que ligeramente arrastraba una de sus piernas.

A Don Ernesto siempre lo veía pensativo, sentado en el porche y con la mirada puesta en la lejanía, creo que muchos recuerdos venían a su memoria, luego entraba a la casa del Rancho Celaya y encendía la chimenea cuando eran tiempos de invierno sentándose ahí casi inmóvil viendo las llamas que formaban diversas figuras y le daban a su rostro una iluminación rojiza y brillante. Entonces aparecía Julia muy cariñosa, dulce y le llevaba café, nos guiñaba un ojo a quienes anduviésemos ahí y nos encendía la televisión.

Ellos tenían dos hijos, mujer y hombre. La mayor se llamaba Ana María de menos de 30 años quien estaba casada con Sam ( a quien apodamos el gordito por ser muy robusto) y tenías dos hijos: Ann Marie (Enemy así la pronunciábamos) y Sam Jr., de aproximadamente 7 y 4 años. El hijo menor se llamaba Robert y le decían Bobby, tenía 18 años. La hija mayor no vivía con ellos pero los visitaba con frecuencia.

Fue la mejor época para mí el tener de vecinos a Ernesto y Julia, pues eran muy nobles y solidarios, además eran muy queridos por sus familiares y amigos, siempre organizaban fiestas y reuniones en el Rancho Celaya, ya sea en las festividades de cada año como son Easter Day, Thanks giving, Christmas y Happy New Year, también los cumpleaños o aniversarios de la familia, cualquier ocasión especial era buena para organizar, llegaban gente de otras partes de USA principalmente de Arizona y duraban todo un fin de semana desde el amanecer hasta muy entrada la madrugada.

Entonces obviamente nos invitaban a nosotros a compartir con ellos esos días, había muchos niñas y niños que llegaban que hablaban además del idioma inglés el español, por lo cual me podía dar a entender con ellos y lo mismo jugábamos a las escondidas que a ir a subirnos a los columpios, quebrar piñatas o meternos a la alberca. Ann Marie no me dejaba sola, era una niña hermosa, sus ojos grandes color aceituna y pestañas rizadas, su cabello largo color castaño claro, impecablemente peinado a veces suelto, otras en bucles largos y siempre bien combinadita en su ropa, era una niña súper femenina, no se ensuciaba para nada a pesar de andar jugando. Hago un paréntesis aquí para decir que fue el primer amor de mi hermano Trini, fue un amor de niños, ambos estaban enamorados, ella nomas veía aparecer a mi hermano y se le iluminaban sus ojos, entonces eso sí era muy adelantada, nomas quería estar platicando con el, haciéndole preguntas de cómo se decía en español tal cosa y se que fue a la primer niña que el besó en la boca.

Recuerdo mucho una canción que ella insistía que le enseñara mi hermano:
¨Parece que va a llover,
El cielo se está nublando,
Parece que va a llover,
¡ ay mamá me estoy mojando ¡ ¨

Al tararearla se oía muy diferente en ella porque los latinos que nacen en USA a pesar de saber el idioma español desde pequeños modulan distinto la voz porque la lengua que viven, practican y entienden es el inglés. Ann Marie ¨Enemy¨ (que raro es recordar como pronunciábamos su nombre, pues esta palabra significa enemigo y ella no lo era), era desenvuelta, risueña, juguetona y observadora, al contrario de su hermano Sam que era muy travieso, berrinchudo y caprichoso.
Ernesto y Julia fueron los inquilinos que duraron más tiempo en el Rancho Celaya, por eso trato de ir recordando los episodios que ocurrieron en su estancia ahí, pero no he descrito como era el Rancho Celaya, así que trataré de explicar cómo estaba dividido.

Existía esa vereda que he mencionado desde mi casa hacia el otro lado, si caminabas por ahí entonces llegabas al cerco divisorio, no había entrada pues se supone que la entrada está en las garitas, así pues que uno cruzaba entre cuatro tendidos de alambres de púas que se interponían entre USA y México. A mano derecha estaba la casa y a mano izquierda había un camino entre los árboles y plantas que tenían sembrados en esa parte, si uno continuaba por ese sendero llegaba al cementerio de mascotas que ya conté que tenía Bettina Berickok.

La casa principal constaba de varias habitaciones, de hecho casi toda la parte que uno se encontraba al entrar era la parte trasera de la casa y al final uno se encontraba un acceso que era por la cocina pero la entrada principal estaba del otro lado por la sala.

Había un patio que dividía a la casa con la línea divisoria pero toda esa parte y hasta la alberca tenía un cercado de ramas de ocotillo (en Arizona y Sonora es muy común usar la planta de ocotillo para cercar o dividir, se van uniendo uno a uno los palos largos y entre ellos se va insertando alambre de púas, esos cercos pueden durar años, pues el ocotillo es de consistencia duradera. Su aspecto es color verdoso, tiene púas y da una flor roja, misma que en primavera tiene miel y muchas veces mis hermanos y yo juntábamos esas flores y les absorbíamos la miel. Cuando ya los palos están largos y resistentes son propicios para ser cortados, se van haciendo de un mismo tamaño para que los cercos se vean uniformes. El ocotillo tiene como una especie de piel que es ese tono verdoso, si se le quita dentro esta el palo de madera, que puede ser usado para atizar los fuegos, de hecho la piel del ocotillo es flamable, es como si uno le pusiera petróleo pues en cuanto le acercas un cerillo inmediatamente se enciende. El ocotillo forma parte de mis recuerdos pues ya estando en mi natal Santa Ana Sonora durante muchos años el cerco de nuestra casa fue de ese material).

Continuando con la descripción de la casa, ésta constaba de la cocina que era estrecha pero larga, luego el comedor amplio que se unía con la sala y donde también estaba la chimenea. Luego enfrente y al lado de la sala había dos habitaciones amplias, después una especie de tragaluz tipo habitación que iluminaba un pasillo largo donde a los lados había otras habitaciones más, no recuerdo si eran cuatro pero a mí se me hacían grandísimas y claro también tenía su baño. Luego estaba un porche (corredor) con techo, que contaba con sillones de madera, caminaba uno un poco mas y a mano derecha estaba la alberca, del otro lado los columpios y si seguía uno caminando hasta el fondo, se encontraba con un granero enorme, que a la vez era cuarto de juegos para los grandes, pues ahí tenían mesa de billar, sillones y un servi bar. Era muy emocionante entrar en ese lugar pues el granero contaba con techo muy alto, su construcción era de lámina y madera, pero muy bien hecho, de tal forma que aunque fuese tiempo de verano en las tardes refrescaba, quizás porque era muy amplio y corría el aire eso hacía que se ventilara y además porque ahí tenían varias pacas de zacate para las reses, granos y demás alimentos almacenados.

A la derecha del granero había unos gallineros que ahora recuerdo no tenían gallos ni gallinas. Atrás del granero iniciaba un cercado donde estaban las reses y los caballos, ese cerco continuaba por el camino de acceso al rancho Celaya y tenía arboles alrededor. El resto del rancho estaba sin cercar y se podía ver sólo hierba y mezquites, con algunos caminos hechos por los jeep de la migra que muchas veces llegaban al rancho Celaya de improviso. Cuando eso sucedía y de casualidad estábamos en la casa nos escondíamos en una de las habitaciones hasta que se iban, mas cuando eran oficiales nuevos pues ellos nomas veían a alguien de aspecto mexicano (piel café y pelo negro) lo subían al jeep que traían y se lo llevaban detenido. (Como que eso no ha cambiado mucho al paso de los años, seguimos siendo los eternos vecinos de USA y por lo tanto no han podido evitar la inmigración constante, pues la falta de empleo y oportunidades en México hace que nuestros connacionales busquen un mejor futuro).

Continuará…
Vicky E.Durán
Junio 2010
Nota: imagnes de internet. Primera foto niña muy parecida a Ann Marie. Fotos siguientes Rancho que se asemeja a como recuerdo el Rancho Celaya. El ocotillo y su flor.

miércoles, 21 de abril de 2010

Me encontré con sus ojos…



Me encontré con sus ojos
me siguió su mirada
también eran negros
piel morena portaba…
ambas nos reconocimos
yo me ví niña de nuevo
quizás… ella en mí se futurizaba…

Me encontré con sus ojos
aquella tibia mañana,
ella no sonreía
¡ cuanto se me asemejaba !
pasé de largo ante ella
no pude evitar verla
pues mi alma lloraba…

Me encontré con sus ojos
me ví en ella reflejada…
intenté darle una caricia
ella me veía intrigada
no podría entender
que yo misma me acariciaba
me encontré con sus ojos…

Con mi historia jamás contada…
*
Vicky E.Duran
Abril 2010

domingo, 7 de marzo de 2010

Indio


Indio
Indio americano
de piel canela
de piel roja
de piel morena
tus antepasados…
Tu efigie de bronce
pernocta en las penumbras
de mis sueños aciagos
enredo entre mis dedos
el negro de tu cabello largo
danzo ante la luna
en movimiento imaginarios.
*
Te imagino subiendo y bajando
con tus pies curtidos y livianos
la pirámide de Kukuxklán
la Sierra Tarahumara
el Gran Cañóno Machu pichu
en pleno verano…
Cuerpo atlético
del trabajo arduo
montas a puro pelo
el salvaje caballo
y hablas con la naturaleza
en idioma extraño.
*
Indio…
Indio americano
de las praderas mas lejanas
del viejo oeste
de la nieve en tus pisadas
del estrecho de Bering
hasta Chile en tus andadas,
la Selva Lacandona
el Rio Amazonas
el Río Yaqui y el desierto de Altar
La Rumorosa y la Mujer dormida
los baños en los cenotes de Yucatán…
*
Indio de vuelos de águila
de mirada de halcón
del Quetzal el canto
y de tigre el corazón,
la astucia del lobo
la fuerza de un león,
tatuajes impresos
adornos multicolor,
cuerpo de roble
miradas de intenso amor
indio piel candela
¡ dame tu ardiente pasión !
*
Vicky E.Durán
Enero 2010

Publicaciones de La Yaquesita